Mi esencia es perfecta pues soy hecho a imagen de Dios. Por lo tanto soy bueno y tengo muchas cualidades para dar y compartir. Doy gracias a Dios Padre por haberme hecho como soy,  lo valoro y lo aprecio. Me siento feliz por ser como soy tanto física como interiormente y pido al Señor me ayude a ser cada día mucho mejor!